Inicio Noticias Reseñas La naturalidad de Antonio Ferrera

La naturalidad de Antonio Ferrera

Corta dos orejas y sale a hombros en La México

Antonio Ferrera desplegó la naturalidad de su toreo con la faena que aquilató al segundo de su lote del hierro de Villa Carmela, cortando dos orejas que le llevaron a salir a hombros por la Puerta del Encierro de La México. Una oreja cortó Luis David tras una faena de calidad al cierra plaza, mientras que Arturo Macías pechó con el lote más complicado del decimocuarto festejo de la Temporada Grande 2019-2020.

La tarde abrió con “Deseado”, de la ganadería de Villa Carmela, al que Antonio Ferrera lanceó con suavidad a pies juntos, dejando la vistosidad con un quite por caleserinas. Su faena muleteril la brindó a Arturo Macías para después comenzar en la cercanía de tablas ante un toro que tuvo poca fuerza. Ferrera solventó su actuación con una faena con muletazos de calidad aunque aislados, destacando una serie de naturales. Dejó estocada certera para ser silenciado.

“Consentido”, llevó por nombre el segundo de la tarde, que marcó el regreso de Arturo Macías a La México. El diestro hidrocálido se adornó en un quite por delantales ante un toro que en la faena de muleta no se prestó para el lucimiento. Firmeza de Macías de principio a fin con muletazos de mucho mérito, y así con verdad y valor, buscó todas las opciones. Macías se retiró en silencio, escuchando antes un aviso.

“Mata Cuervos”, tercero de la tarde y primero del lote de Luis David que destacó con un ajustado quite por chicuelinas para después poner la emoción en el inicio de faena con ajustados cambiados por la espalda. Toreó con temple por el pitón derecho, con calidad en las primeras series donde el toro mostró recorrido y fijeza. El viento molestó mucho al hidrocálido que apostó por cambiar los terrenos. Cuando metió al de Villa Carmela por el izquierdo, manufacturó naturales de nota, sobre todo con clase, para después imprimir detalles de pinturería. La espada le privó de tocar pelo, siendo silenciado, antes un aviso.


Antonio Ferrera desplegó su inventiva desde el saludo capotero a “Chiquis”, cuarto de la tarde. Dos verónicas afaroladas para después desmayar los brazos. La faena plasmó sobre todo la expresión y naturalidad que atesora del diestro extremeño que pese a lo justo que fue el de Villa Carmela extrajo muletazos con profundidad, temple, y sobre todo verdad. Nada dejó en el tintero Ferrera que supo llegar al público, cautivando con la inventiva que puso en cada uno de los pasajes de su faena que mató con una certera estocada para cortar dos orejas.

La lucha de Arturo Macías continuó con el segundo de su lote, donde nuevamente buscó todas las opciones posibles pese a no tener un toro que se prestara para el lucimiento. Macías buscó acortar la distancia en la faena de muleta, pisando terrenos comprometidos, con mucho mérito y sobre todo firmeza. Errático con el acero se retiró en silencio, escuchando dos avisos.

Convincente fue la labor de Luis David con el cierra plaza, “Caporal”, al que saludó con una larga cambiada de rodillas para recrearse en un quite posterior por gaoneras. El brindis de Luis David fue a su primo Efrén Adame, para después comenzar con una faena que fue de menos a más, donde el temple y la mano muy baja fueron los ingredientes principales. Profundidad y largueza tuvo el hidrocálido en su trazo donde la variedad se hizo presente con trincherillas y afarolados, además que dejó su propia interpretación de “La Poncina”. La espada esta vez hizo que rodara el toro sin puntilla para cortar una oreja.

Compra tus boletos