Inicio Noticias Reseñas Tarde de gloria

Tarde de gloria

Salida a hombros para Ponce, Flores y Luis David

Cada tarde de toros debe estar marcada por diversos matices, la pasión, el triunfo, la grandeza y la entrega. Este 5 de febrero, se ha escrito una nueva página, llena de gloria para el toreo y para La México que se visitó de luces y emoción al salir a hombros Enrique Ponce, Sergio Flores y Luis David en tarde para el recuerdo en la que también aquilató su grandeza taurina Pablo Hermoso de Mendoza que cortó una valiosa oreja.

“Alberti”, de 546 kilos, de la ganadería de Los Encinos, toro que abrió plaza y correspondió en suerte al rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, que se rodó con torería con el burel que de salida tuvo movilidad, colocándole Pablo un rejón de castigo. Temple y señorío de Hermoso en el comienzo del Segundo Tercio, toreando de costado y después cambiando los terrenos, decisivo y cautivo. Batidas de buena ejecución y la hermosina, suerte de su creación, acompañaron la buena doma de Pablo Hermoso. El toro perdió gas y tuvo menos empuje en el último capítulo donde continuó la expresión y voluntad del caballista español que se adornó con dos piruetas. El carrusel con tres banderillas cortas fueron el cierre de una buena actuación La ración de acero que dejó no fue suficiente para pasaportar al toro, usando la espada corta para dividir las opiniones.

Pablo Hermoso de Mendoza con su segundo, “Alameda”, de Los Encinos, ha dejando una buena actuación, con un toro al que se le tenía que pisar los terrenos, de embestidas ásperas, con el que Pablo lució por la solvencia con la que se adornó con las banderillas, siempre sobrado de recursos, con entrega y entera disposición de agradar. Ha toreado de gran manera pues tuvo un enorme mérito meterse por dentro y hacer que el toro embistiera, lo aguantó con una gran espectacularidad. Certero en el rejón de muerte, cortó una oreja mientras el toro mereció el arrastre lento.

“García Márquez”, llevó por nombre el segundo de la tarde, correspondiendo al diestro valenciano Enrique Ponce que destacó con un quite por delantales llevando el capote lento. Brindó su faena de muleta al empresario Alberto Baillères y comenzó a trazar una faena de buen corte por el pitón derecho en la cercanía de toriles, ahí, con pausa y ritmo fue llevando al de Los Encinos, toreando con lentitud y reposo, encontrándose con un astado noble aunque justo de fuerza.

Toreó en redondo y dejó cambios de mano, que tuvieron ese calado en los tendidos. Profundidad y trazo largo por naturales. Asentado y acompañando el trazo con la cintura fue como continuó toreando con reposo por el izquierdo, construyendo así una labor que fue a más. En cámara lenta el arte y clase con las poncinas, obra de su creación que hoy tuvo las pinceladas de la solera. Tres cuartos de acero en buen sitio que hicieron rodar al toro. Dos orejas.
“García Lorca”, segundo toro de Enrique Ponce, que con elegancia ya había destapado el frasco de las esencias con el capote, lento soltando una punta, elegante y vertical en el toreo de muleta, firme y con serenidad, toreando lento, despacio, en redondo, los vuelos de la muleta para ligar el toreo por ambos lados. Ponce detiene las manecillas siempre del reloj, toreando despacio, sin prisas, abandonado y con reposo, es su esencia, la que ha conquistado a México y al mundo, sin embargo, falló con la espada.

Sergio Flores con su primero, de nombre “Ortega y Gasset”, ha tenido una faena con buenos pasajes, ligando el toreo derechista, con series de poder ante un toro que no regaló nada, exigente y complicado, colándose siempre y buscando al torero. El tlaxcalteca no dio un paso atrás y por el contrario, se enfibró con el de Los Encinos, dejando una faena con inteligencia, estando por encima y pensando siempre en la ara del toro. Se lo pasó en las cercanías con ajustadas manoletinas, temerario y exponiendo, mató de estocada certera para cortar una oreja.

“Wolff”, fue su segundo, un toro que permitió a Sergio Flores conquistar su séptima salida a hombros de la Plaza México, escenario talismán para su corta carrera profesional. El tlaxcalteca construyó una faena de menos a más ante un toro que fue haciendo, solvente siempre, firme y sereno, asentado y dando la variedad a su toreo, por instantes con hondura, alargando el trazo, siempre con temple, e imprimiendo esa variedad. Lo pasó por la espalda, el desdén, trincherazo y pasajes más con autenticidad. La México se entregó a su toreo y aunque pasaportó al segundo viaje cortó una valiosa oreja.

Luis David dejó buenos momentos con “Vargas Llosa”, en faena de entrega en la que apostó, dejando el valor, series imponentes por el pitón derecho con un toro que no regaló las embestidas, exigiendo al torero que con solidez hilvanó una faena en la que destacó con series a media altura. Se metió entre los pitones, esperó y extrajo los muletazos con gran poder. Ceñidas bernardinas con tinta de verdad, dos al hilo y la tercera, con el pitón certero en sus muslos, siendo prendido, sin aparentemente llevar la cornada. Se quedó en el ruedo y con entereza continuó toreando por bernardinas, tomando la espada y dejó una gran estocada para cortar dos orejas. Pocas fueron las opciones para Luis David ante su segundo, estando voluntarioso para retirarse entre palmas.

Compra tus boletos